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La vida no basta

España

registrado desde abril de 2016

http://lavidanobasta.blogspot.co.uk/

Libros y reseñas

Optimismo y salud

Luis Rojas Marcos

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Valoración: ★★★

Un enfoque positivo, pero no a cualquier precio

Como bien dice el texto de la contra, en los tiempos que corren parece más necesario que nunca aferrarse al optimismo. Una pandemia, la preocupación por la salud de nuestros familiares, la crisis, el estrés, los altibajos emocionales… Sin embargo, mi duda con este libro era que enfocara este tema desde el aspecto vacío que tanto vemos en las redes últimamente, esa dictadura del positivismo que promueven firmas tipo Mr Wonderful y que nos promete una vida de felicidad y éxito si sonreímos lo suficiente.
Nada más empezar a leer ya me di cuenta de que Luis Rojas Marcos huye de este enfoque wonderfulero (como no podía ser de otra manera viniendo de un profesional de la salud). Como él mismo dice, «Un peligro de la glorificación cultural del optimismo es que puede convertirse para muchas personas en una tiranía y producirles un estado crónico de insatisfacción». Este libro pretende más bien ayudar al lector a identificar qué rasgos de la personalidad contribuyen al bienestar emocional, y cuáles son los efectos preventivos y terapéuticos de una perspectiva optimista.

Con abundantes referencias bibliográficas que contribuyen a dar seriedad al discurso, el autor nos anima a adoptar una visión optimista que favorece el bienestar y muchas veces propicia el cambio deseado.

Un libro recomendable para leer despacio, aunque solo sea unas páginas al día que te dejarán pensando. Termino con una cita extraída del libro:

Profundizar e invertir en las cualidades naturales de las personas para ver la vida desde una perspectiva positiva y esperanzadora no debe interpretarse como una forma de infravalorar o ignorar los aspectos negativos y dolorosos de nuestra existencia. Se trata más bien de reconocer que, para vivir una vida saludable y completa, no basta con curar los males que nos aquejan; es igualmente importante conocer y fortificar los aspectos favorables de nuestra naturaleza, que nos ayudan a motivarnos para superar los retos que nos plantea la vida y alcanzar nuestras metas.

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Conspiración Vermú

Aitor Marín

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Valoración: ★★★

No lo he recibido

Me temo que no puedo subir reseña porque no llegué a recibir el libro físico (ha pasado un mes).

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Un día de diciembre, de Josie Silver (Plaza & Janés)

Josie Silver

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Valoración: ★★★

Una historia de amor con la Navidad en Londres como trasfondo, ideal para regalar en estas fechas

No me extraña que la editorial esté haciendo una fuerte promoción de este libro, porque es el regalo perfecto para las Navidades: pese a que transcurre a lo largo de casi diez años, la Navidad es protagonista de más de una escena, y en Londres para más inri, al más puro estilo Love Actually.

La protagonista es Laurie, una chica de veintipocos años que vive junto con Sarah en un piso compartido que será testigo de sus primeras experiencias con trabajos y novietes. Su amistad poco a poco se va forjando durante esa vida un poco de piso de estudiantes, e incluso se inventan un sándwich que es en cierta manera el símbolo de esa amistad y que aparecerá más de una vez a lo largo del libro:

La miro formar capas de pollo y queso azul con lechuga, mayonesa y arándanos, una ciencia exacta que yo aún no he logrado dominar. Sé que suena asqueroso, pero, créeme, no lo es. Puede que no sea una comida muy típica de estudiantes, pero desde que dimos con el combo ganador durante nuestra época universitaria nos aseguramos de tener siempre los ingredientes en el frigorífico. Es más o menos nuestra dieta básica. Eso, junto con el helado y vino barato.

Y es ahí donde entra en juego el tercero en discordia del que será este triángulo: Jack, un hombre maravilloso que Laurie atisba desde un autobús en una tarde invernal y que meses después se materializa en su propia casa como nuevo novio de Sarah. A partir de ahí, Laurie y Jack saben que ahí hay algo, pero ninguno quiere herir a Sarah y tratan de acallar esos sentimientos y seguir con su vida, y así pasan años y años…

La verdad es que este libro no es un mal regalo para Navidad: se lee muy bien, la narración es agradable y se pasan las páginas en un suspiro. La ambientación es muy Londres en Navidad, con lo cual es una lectura que ahora apetece, y sobre todo es ideal para gente de diecimuchos o veintipocos que están dando sus primeros pasos en la vida: primeros trabajos, primeras relaciones, primeras amistades a muerte. Este libro tiene una puntuación buenísima en todas las redes sociales y puedo entender por qué.

En cuanto a mí, es una lectura que no se hace cuesta arriba, pero da mil vueltas y en un momento dado me descubría esperando pacientemente a que la trama dejara de enredarse de una vez y Laurie y Jack acabaran juntos. No hago aquí mucho spoiler, porque está claro en una novela de este tipo, y con la imagen de portada que tiene, que van a acabar juntos. Y lo malo es que en un momento determinado de la trama casi me daba igual que eso pasara o no, porque como lectora no he acabado de entender el atractivo de Jack. Sí, vale, es guapísimo y hace suspirar a todas las féminas al entrar en una sala, y sus ojos color verde miel (o algo así) quitan el sentido, pero en realidad no llegamos a conocerlo mucho más y varias cosas que hace a lo largo de la trama son bastante deleznables. Por otra parte se habla mucho de la GRAN AMISTAD que tenían Laurie y Jack, a la que recurren durante casi una década, pero en realidad esos dos personajes apenas pasan juntos un puñado de escenas. Esas escenas la autora las hace muy cinematográficas (como la del callejón con lucecitas, o en lo alto de la noria) para asegurarse de que quedan muy bien en una futura película, pero en realidad no hay mucha chicha detrás. Josie Silver te dice todo el rato que Jack y Laurie son muy amigos, pero yo como lectora no he acabado de entender por qué.

Por no hablar de que, si ves a un chico que te gusta muchísimo en la parada de un autobús, hasta el punto de que te obsesionas con él y lo buscas en los bares de todo Londres, ¿no sería lo más lógico volver a esa parada de autobús más o menos a la misma hora durante varios días para ver si lo encuentras? Pues no, a nuestra intrépida protagonista eso no se le ocurre.

En fin, para mí la historia de amor no ha estado a la altura (y se resuelve de forma demasiado precipitada, por cierto). Además, la autora cambia historias y personajes a su gusto para que le cuadren en la trama: ¿que Oscar es un hombre racional y maravilloso? Pues lo cambiamos cuando se va a Bruselas y lo volvemos un ser egoísta y frío para justificar lo que pasa después. ¿Que sería un poco raro tener a Sarah en escena cuando Jack y Laurie por fin se líen? ¿Y si la matamos? No, eso sería un poco exagerado, pero podríamos mandarla a la otra punta del planeta. Ah, eso suena mejor. Así, nuestros protas no se sentirán cohibidos en absoluto en su happily ever after.

El problema ha sido llegar a este libro que gira en torno a una supuesta gran amistad entre hombre y mujer después de haber leído el libro por excelencia sobre ese tema, El silencio del bosque, con la maravillosa química entre Rob y Cassie y la forma de narrar de Tana French. Después de eso, nada de lo que una lee está a la altura…

 

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Naranja de sangre

Harriet Tyce

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Valoración: ★★★★

Una novela de ritmo endiablado con tintes legales sobre una madre, esposa y abogada... además de alcohólica e infiel.

La premisa de la que parte este libro es arriesgada, pues nos presenta a una protagonista cuyo comportamiento es muy cuestionable: después de interminables jornadas de trabajo como abogada en Londres, Alison se va de bares con sus compañeros y en muchas ocasiones acaba borracha como una cuba. Su marido es el que cuida a la hija de ambos, de 6 años, que más de una vez la ha visto durmiendo la mona. Por si eso fuera poco, Alison tiene un amante y muchas tardes se va con él después del trabajo, con lo que sigue sin atender a su hija, pues vuelve a llegar a casa cuando ella ya está durmiendo. Y Alison es consciente de todo esto: como dice el subtítulo de la cubierta, «sé que lo que hago está mal, pero no puedo parar».

Solo llevaba leídos unos pocos capítulos y recuerdo que pensé que no tenía mucho sentido que el libro girara en torno a una persona tan deleznable. Incluso me planteé si valía la pena seguir. Sin embargo, el ritmo es bastante frenético y enseguida me vi envuelta en la trama, porque llega un momento en que te pica la curiosidad: el comportamiento de Alison es tremendamente destructivo, pero en un momento dado te das cuenta de que ahí hay algo más, de que en todo lo que está pasando hay algo que empieza a no cuadrar. Poco a poco las pistas van siendo más claras pero la situación pinta cada vez más embrollada, de manera que es imposible dejar de leer porque quieres ver a dónde lleva todo eso. Y para mí el final es totalmente satisfactorio, y eso que faltaban ya poquísimas páginas para terminar el libro y no me imaginaba cómo iba a hacer la autora para deshacer el entuerto.

Otro punto que me ha gustado muchísimo es que el libro refleja lo que es el trabajo de abogados y procuradores en el Londres actual. Además habla mucho de los pasos que sigue cada caso en los tribunales, pero no se hace pesado en absoluto; Harriet Tyce, la autora, trabajó durante 10 años como abogada y ese conocimiento se refleja en la trama. Después de unas larguísimas jornadas de trabajo, los bares se llenan de abogados, procuradores, pasantes y becarios dispuestos a relajarse un poco y beber unas copas, y en esas reuniones a veces la línea que separa la vida profesional de la personal es muy fina. Todo esto me ha parecido tremendamente verosímil: podía imaginarme más de un episodio de los que se cuentan ocurriendo en la vida real.

Al final, lo que más me ha gustado es la sutileza con la que evolucionan los personajes y cómo la autora consigue que poco a poco vayamos cambiando de opinión con cada uno, e incluso quedan algunos personajes con muchas luces y sombras de quienes no sabemos bien qué pensar. Pese a su patético inicio, al final la protagonista me ha conquistado, aunque me hubiera gustado que se hubiera puesto firme mucho antes y hubiera sido más contundente ante algunas situaciones. 

Naranja de sangre es una apuesta arriesgada, pues quizá haya gente que no logre empatizar con Alison, pero a mí me ha gustado precisamente por eso: Harriet Tyce tiene la valentía de crear una novela en torno a una persona que, al menos al principio, es difícil que caiga bien, pero tiene la habilidad suficiente para hacer cambiar al lector de opinión con los sutiles giros que da la trama y destapando poco a poco el carácter de los demás personajes. Si estáis aburridos de los domestic noir, dadle una oportunidad a este libro. A mí todo su planteamiento me ha parecido muy original, con un desenlace de lo más satisfactorio.

 

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Las brujas de San Petersburgo

Imogen Edwards Jones

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Valoración: ★★★★★

Magia negra, pinceladas eróticas e intrigas palaciegas en la Rusia decadente de los Romanov

Este libro lo empecé con bastantes dudas, porque las opiniones que había consultado en Goodreads no eran nada halagüeñas. Y como para mí Goodreads es el oráculo, pues con un suspiro me dispuse a empezar esta lectura, que para colmo de males (me decía yo…) es bastante larga.

Pasadas diez páginas me dije: «Oye, pues no está tan mal». Cuando llevaba 50 páginas ya no lo podía soltar, y en la 250 sacaba tiempo de donde no lo tenía para seguir leyendo un poco más, solo un capítulo más… Y el caso es que no se trata de una lectura trepidante, es mejor abordar esta novela con calma, pero durante esta semana me he metido tanto en la historia que hasta me descubría dándole vueltas a las reacciones de algunos personajes cuando no tenía el libro entre las manos.

Esta novela nos introducirá en el periodo convulso que precedió a la caída de los Romanov, los últimos zares de Rusia, y el papel crucial que jugó Rasputín en todo aquel proceso. Seremos testigos de los lujos, los fastos, las veladas de bailes, cenas y sesiones de teatro y ballet donde se urdían muchas tramas políticas, así como traiciones y alianzas. Pero mi sorpresa ha sido saber que Militza y Stana, las Princesas Negras, también existieron en la realidad y llegaron a ser personas de confianza de la zarina Alexandra, a quien ayudaron con sus artes ocultas ante sus problemas para concebir a un hijo varón. Ellas fueron también quienes introdujeron a Rasputín en la corte de los zares.

Está claro que muchos detalles del libro son ficción, pero a grandes rasgos sí que va siguiendo hechos que se produjeron en la realidad, como los matrimonios de las princesas con grandes duques rusos, su acercamiento al círculo íntimo de los zares, la dificultad de la zarina para concebir un hijo varón después de cuatro niñas, el miedo aterrador que la acecha cuando el ansiado niño es hemofílico, y cómo la estabilidad de Rusia se va tambaleando a medida que la era de los Romanov toca a su fin. Por no hablar de Rasputín, un personaje fascinante que me ha gustado conocer más de cerca: un campesino llegado de la estepa siberiana que consiguió ir incrementando su influencia en las grandes esferas rusas hasta hacerse indispensable para la zarina como consejero espiritual y sanador, al tiempo que se daba al libertinaje más absoluto creyéndose prácticamente invencible.

De todas formas, las verdaderas protagonistas de esta novela son Militza y Stana, las princesas de Montenegro que en la Rusia de los zares recibían miradas por encima del hombro por sus orígenes pobres y sus ansias de protagonismo en la corte, para lo que se valían de unas artes a veces cuestionables. Su padre, desde Montenegro, las somete a una fuerte presión para que Rusia le envíe dinero o armas y se posicione a su lado en los conflictos bélicos, algo que solo es posible si Militza cuenta con el favor de zares. Y esta presión hace que Militza y Stana lleguen a extremos con tal de seguir perteneciendo a la esfera cercana de los Romanov. Sin embargo, el lector al final se pregunta si no es también la ambición y el ansia de no perder estatus social y poder económico lo que mueve a las hermanas. Son personajes que no siempre caen bien, uno se pregunta hasta dónde están dispuestas a llegar solo para mantener su estatus, pero eso es precisamente lo que aumenta su atractivo: el hecho de que la autora no ha querido dibujar unos personajes beatos, perfectos e inmaculados que nunca dan un paso en falso, sino que ha retratado a dos personas con sus virtudes y defectos.

Puedo entender que a algunos lectores no les haya gustado este libro, pues ciertos pasajes resultan un poco desagradables (uno que tiene que ver con un vómito y otros que tratan el tema del aborto de una manera algo explícita), y también por las escenas de sexo, que las hay, y en cierto modo parece que una no se las espera en un libro de historia. Sin embargo, para mi gusto estas escenas no están fuera de lugar, pues resultan necesarias para entender la influencia y la fascinación que ejercían algunos personajes.

Yo desde luego sí recomendaría esta lectura a quien quiera saber más sobre la época convulsa de los Romanov, los últimos zares de Rusia, y el papel que jugó Rasputín en este declive, pero sin incidir demasiado en datos históricos (no es un libro que se haga pesado en este sentido); más bien hace hincapié en los caracteres de cada uno de los protagonistas de esta era, que quedan muy bien retratados. Me ha parecido que la autora, licenciada en Estudios Rusos, se ha documentado muchísimo para reflejar en su novela la Rusia de los zares, como también queda patente en los agradecimientos de las últimas páginas.

También recomiendo esta novela a quien tenga ganas de abordar una lectura con la mente abierta para mezclar la Rusia de los zares con magia negra, artes ocultas y bajas pasiones, salpicado con alguna que otra pincelada de sexo. Desde luego, un planteamiento de lo más original y quizá algo arriesgado (como he podido ver por los comentarios de Goodreads), pero que a mí desde luego me ha ganado por completo.

Gracias a Edición Anticipada por el ejemplar.

 

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Escóndete (Detective Warren 1)

Lisa Gardner

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Valoración: ★★★

Me quedo con las ganas

No puedo escribir una reseña porque no he recibido el libro y tampoco he recibido respuesta a los correos que envié a Edición Anticipada.

 

Tienes motivos para tener miedo
En una sala subterránea de un hospital psiquiátrico abandonado de Massachusetts, el hallazgo de seis cuerpos de mujer momificados resucita la peor pesadilla del agente Bobby Dodge: el regreso de un asesino que creía muerto y enterrado.

No puedes esconderte
Annabelle Granger lleva huyendo desde que recuerda. Su infancia transcurrió en una nebulosa de nuevas ciudades y falsas identidades, pero nunca supo de qué o de quién se ocultaba su familia. Ahora, uno de los cadáveres desenterrados lleva al cuello un colgante con el nombre de Annabelle. Y ella ya no está dispuesta a seguir corriendo.

Sabes que te encontrará
Dodge es consciente de que el único modo de descubrir al criminal es resolver antes el misterio de Annabelle Granger y para ello ha de hacer equipo con su antigua amante y amiga, la detective D.D. Warren. Pero el rastro les conduce a una mujer del pasado de Bobby que puede ser casi tan peligrosa como el asesino…

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Cómo volé sobre el nido del cuco, de Sydney Bristow

Sydney Bristow

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Valoración: ★★★★★

Risas y lágrimas en la planta psiquiátrica de un hospital

Publicar hoy una novela no tiene nada que ver con lo que era hace unos años. En la actualidad las redes sociales son las protagonistas y, si no tienes una fuerte presencia en ellas, es probable que pases bastante desapercibido. Lo que traigo hoy es algo así, pero llevado al extremo: este libro fue subido por capítulos a ForoCoches, donde su autora era forera asidua, y lo escribió entero desde su móvil (hago una pausa dramática porque este dato me parece digno de admiración). Se generó un hilo que atrajo nada menos que 200.000 visitas y 6.000 comentarios (estas cifras probablemente sean ya más altas) y hubo una editorial muy avispada que se dijo que tenía que aprovechar ese tirón y publicar el libro en formato físico.

¿Y qué es lo que cuenta esta chica para haber atraído una atención así? Pues lo que ocurrió los 37 días que Ana/Sydney, una abogada de 32 años, pasó ingresada en una planta psiquiátrica tras haber intentado suicidarse tirándose de un puente. Cuando le dieron el alta en el hospital y vio que no se iba a casa, sino que la metían en un psiquiátrico, pensó que tenía ante sí los peores días de su vida. Sin embargo, lo que encontró fueron risas, locuras (claro), empatía, ternura y nuevas amistades de vínculos inquebrantables.

Es un libro que se devora no solo por lo que cuenta (saber anécdotas de un psiquiátrico siempre despierta curiosidad…), sino por la voz particular de la narradora: prosa muy ágil, mucho sentido del humor y un lenguaje tremendamente forocochero. De hecho, esa es una de las pocas pegas que puedo ponerle al libro: no sé hasta qué punto va a envejecer bien: me partía cada vez que Sydney terminaba una frase con Hulio, pero ¿se entenderá el chascarrillo dentro de cinco años? Mi madre se perdería montones de referencias, ¿disfrutará ella de este libro igual que lo he hecho yo?

Por un momento, temí que la autora se escudara demasiado en el sentido del humor y tendiera a frivolizar tanto su estancia como el tema de las enfermedades mentales, pero pasados los primeros capítulos vemos que no es así: al contrario, la autora logra un buen equilibrio entre narrar estos temas con sensibilidad y contarlo de una forma que enganche al lector. También es muy valiente cómo Sydney se abre por completo en este libro, cuenta sus problemas del pasado (la relación con su madre me pareció desgarradora) y confiesa sus enfermedades y recaídas, al tiempo que afronta con valentía el futuro.

A medida que avanzamos en la lectura es inevitable tomar cariño a los personajes del libro, tanto a las enfermeras (como Alicia) que realizan bien su trabajo y son un tremendo apoyo para los pacientes, como a los enfermos de la planta: Lolo, Chema, Nati, Naiala… Para algunos la historia termina bien, para otros no tanto, pero todos reflejan la lucha titánica que es tener una enfermedad mental y que, detrás de eso, en realidad son personas como cualquiera de nosotros. Este creo que es uno de los puntos principales que pretendía esta novela: desestigmatizar las enfermedades mentales, hacernos ver que detrás de los enfermos hay personas que ríen, lloran y sienten, y que en definitiva son de carne y hueso.

Una lectura que recomiendo muchísimo, con la que lloraréis y reiréis a partes iguales. Haceos con esta novela si podéis: todos los personajes se harán un huequito en vuestro corazón.

Y a la autora le mando un fuerte abrazo y le envío mis mejores deseos.

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De la mano. Testimonios de una enfermera, de Christie Watson

Christie Watson

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Valoración: ★★★★

Un libro conmovedor sobre el día a día real de las enfermeras

Si bien hoy es escritora, Christie Watson trabajó durante 20 años como enfermera y esa es la experiencia que relata en este libro, intercalando sus vivencias más conmovedoras e impactantes con retazos de la historia de la enfermería. Así, a medida que avanza la novela Watson nos abre las puertas del hospital y nos desvela los secretos de las enfermeras, cuyo papel a menudo pasa desapercibido y sin embargo es tan importante, pues sus pequeños gestos dan dignidad a los pacientes y nos recuerdan que todos somos personas en esos momentos en los que nos sentimos tan vulnerables. En este libro seguiremos los pasos de Watson desde sus primeros días como enfermera en prácticas, en los que dudaba de cada paso a seguir y de sus propias capacidades, y la acompañamos por las diferentes especialidades en las que trabajó, desde un pabellón psiquiátrico hasta la unidad de neonatos o la de geriatría, subrayando el papel de unos profesionales que a menudo nos pasan desapercibidos.

En este libro también queda patente el difícil papel al que se enfrentan las enfermeras ante los casos que se encuentran en su día a día, pues tienen que poner una especie de coraza para proteger sus emociones de todo lo que ven al cabo del día. Ese es un punto que se refleja muy bien en este libro: el duro equilibrio entre ejercer profesionalmente su trabajo, ofrecer empatía a los enfermos, darles cariño en un momento en que tanto lo necesitan, y al mismo tiempo no implicarse emocionalmente con ellos (cosa que no siempre consiguen, todo hay que decirlo).

Este libro me ha gustado, pero debo admitir que no es una lectura fácil, porque Watson cita uno tras otro los casos más extremos con los que se ha encontrado en su día a día y al final me daba la impresión de que quizá no era del todo necesario para el libro incluir tantos detalles tirando a morbosos (aunque la autora tiene todo el derecho del mundo, pues está claro que el suyo no es un trabajo fácil ni amable en absoluto). De todas formas, he disfrutado la lectura y ha ampliado mi visión de una profesión en la que quizá no había pensado lo suficiente hasta ahora. Un libro conmovedor.

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Dime lo que deseas

Jude Deveraux

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Valoración: ★★

Novela rosa con un planteamiento original e interesante que gustará a las más románticas

Tuve la oportunidad de recibir este libro gracias a Edición Anticipada y me alegré, porque apenas he leído nada de género romántico y me apetecía bastante. Además, su autora, Jude Deveraux, goza de una trayectoria profesional consolidada, pues se ha labrado una prolífica carrera como escritora y lleva publicadas más de 40 novelas siempre de género rosa, centradas en temas históricos y algunas rozando lo paranormal.

Me gustó la premisa inicial: a sus sesenta años, Olivia acaba de casarse con el que fue el amor de su vida, pero la vida los separó cuando ambos contaban veinte años. El pesar de Olivia es no haber disfrutado de una vida plena con él, no haber «construido recuerdos» juntos durante todos estos años. Pude entender ese sentimiento y me gustó… Sin embargo, a medida que avanzaba la novela, mi impresión iba cambiando: los personajes hacen cosas a veces incomprensibles (¿una señora sesentona se desnuda con una veinteañera que acaba de conocer y se ponen a correr por el campo en pelotas?), los diálogos a veces me resultaban raros y difíciles de seguir (me pregunto si será cosa de la edición española), y hacia el último tercio del libro tiene lugar un giro en la trama que me dejó boquiabierta (eso me pasa por empeñarme en no saber nada de antemano del libro que leo). Pese a que no me lo esperaba en absoluto, este giro no me disgustó del todo, pero me pareció metido en la historia un poco con calzador; además, roza lo paranormal y cuesta encajarlo… En conjunto no puedo decir que esta historia me haya entusiasmado: se lee bien y seguro que los amantes de la novela romántica disfrutan con esta lectura, pero a mí los personajes no me acabaron de conquistar. Todos son un poco prototípicos, y los hombres están todos cortados por el mismo patrón, este:

[imagen]

La verdad es que me gusta leer más sobre personas de carne y hueso, gente que me parezca real, y no sobre chicos con un vientre plano, unos músculos bronceados por el sol vespertino, una piel cálida que incita a tocarla, un cabello espeso y una incipiente barba sin afeitar… No sé, teniendo en cuenta que uno de mis personajes literarios favoritos de todos los tiempos es Tyrion (de Juego de Tronos), se entenderá que no acabe de comulgar con protagonistas adonis.

En fin, una lectura que no ha estado mal, pero que no dejará huella en el blog. Según leo en Internet, esta no es la mejor novela de Jude Deveraux, una autora que es capaz de escribir historias más destacables.

Por cierto, debo darle un tirón de orejas a la edición española. El título original de este libro es As You Wish, y si os gusta una película clásica como La princesa prometida sabréis que esa es la frase que Westley le dice a Buttercup cuando empieza a conquistarla. Pensé que era solo una coincidencia, pero luego un personaje del libro dice esa misma frase y aclara que es la misma que la de la película. Bueno, pues en español no utilizan el famoso «Como desees» del doblaje en español, sino que ponen un prosaico «Como quieras», que más adelante se convierte en un «Como tú quieras». Vale que no quisieran mantener esa expresión en el título porque quizá no fuera lo más comercial, pero en los interiores, siendo que la frase sale junto al título de La princesa prometida… Ains, deberían cuidar esos detalles.

Como siempre, ¡gracias a Edición Anticipada por el ejemplar!

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La madre perfecta

Aimee Molloy

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Valoración: ★★

Un thriller sobre las complejidades de la maternidad que no acaba de estar a la altura

Este libro pintaba francamente bien: la cubierta en particular me parece muy sugerente, como de algo que se hace añicos. Y la historia no es original quizá, pero me apetecía leer un thriller así: un grupo de jóvenes madres de Brooklyn que se han conocido a través de un foro de internet empiezan a quedar para compartir las dudas de esas primeras semanas tras convertirse en mamás. «A Will le ha salido una erupción, ¿qué creéis que puede ser?», «No me sube la leche, estoy desesperada». Un día deciden dejar a sus bebés en casa por primera vez y, con algo de sentimiento de culpa, salir juntas a tomar unas copas. Sin embargo, cuando el bebé de una de ellas desaparece mientras ellas están de bares, unas y otras empiezan a hurgar en el pasado y se dan cuenta de que en realidad apenas se conocen las unas a las otras.

A priori, pues, pintaba bien, y si un libro así está bien ejecutado es de los que se disfrutan y se devoran en un par de días. Además, consulté Goodreads y tiene un montón de buenas puntuaciones, por lo que emprendí la lectura con ganas.

El libro gira por completo en torno a la maternidad, a la presión que sienten muchas madres de que tienen que hacerlo todo perfecto, no solo en lo relativo al bebé, sino que también deben recuperar el cuerpo de antes del embarazo, no tener ojeras, llevar una relación marital completamente satisfactoria y volver al trabajo sin rechistar cuando toca (que en Estados Unidos es prontísimo). Así pues, si la maternidad no interesa, este es un libro que no recomiendo, porque además llega a hacerse cansino con el tema. De principio a fin no habla de otra cosa más que de los agobios de unas madres primerizas y prácticamente no refleja nada de los aspectos positivos de tener un bebé, con lo que después de 300 páginas uno está deseando pasar a otra cosa.

Las madres me han parecido todas un poco plastas, y ya cuando empiezan a jugar a ser detectives me daban ganas de decirles lo mismo que dice un policía en un momento determinado de la trama: «Señora, váyase a casa y deje de molestar». Además se parecen mucho unas a otras y resulta difícil saber quién es quién; muchos de los personajes responden a clichés y acaban siendo un poco caricaturescos. Y, cuando al final se desvela lo que pasó, tampoco acaba de cuadrar mucho, yo sentí como que era en cierto modo un engaño, y con la sensación de que tenía que volver a leer ciertas partes para terminar de entender.

Durante la lectura, también pensé que quizá el problema de que la trama no me enganchara estaba en la edición en español. El libro tiene algunas faltas sonrojantes (como un «coje») y algunas expresiones han sido traducidas de forma rara. El libro habla, por ejemplo, de «recipientes de Tic Tac», cuando se está refiriendo a los caramelos, que vienen en cajitas. O «pega fuerte las palmas a la taza de café que tiene entre las manos»; creo que un estilo más elegante habría sido decir «se aferró con fuerza a la taza que tenía entre las manos», o algo así… No digo que sea culpa del traductor, pero quizá el proceso de corrección sí que podría haber sido más esmerado…

En fin, que de nuevo he terminado la lectura con la sensación de haber leído un libro muy comercial, pensado para devorarse en dos días pero que apenas ofrece nada a cambio y que se olvida en cuanto se llega a la última página.

Para que no se diga, aprovecho para recomendar dos obras maestras que giran en torno a la maternidad y que se leen con el corazón encogido de principio a fin: La semilla del diablo y Tenemos que hablar de Kevin.

Gracias a Edición Anticipada por el ejemplar.

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Adiós a Cinecittà

Julián Comas

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Valoración:

Un intento de plasmar la magia del cine de Hollywood de 1950

Bueno, este es el libro que acabo de terminar y arriba he copiado el resumen que puede leerse en la página de la editorial. Mi opinión la resumo rápido: ¡qué poco me ha gustado! Y eso que la idea era buena: armar una novela en torno al mundo del cine en la Italia de 1950, llevar el glamour de los actores americanos a una ciudad como Roma y propiciar romances entre italianos y americanos, al tiempo que la narración se salpica de anécdotas cinematográficas. ¿Qué mejor premisa para un libro?

Sin embargo, para mi gusto, en la práctica no acaba de funcionar. Julián Comas (pseudónimo que ha escogido el lector profesional de guiones Jordi Solé) introduce muchísimos personajes, demasiados, que hacen que la acción se diluya y sea difícil seguir los vericuetos de la trama. Innumerables anécdotas de cine; tantas, que parecen metidas con calzador, como para que el autor pueda presumir de todo lo que sabe. Montones de frases en italiano, pero algo exagerado, y no todas resultan transparentes (en estos casos siempre me acuerdo de mi madre, a quien no le gusta nada que en los libros pongan frases en otro idioma sin una traducción al pie; le parece muy desconsiderado para con el lector). Que le da saborcillo al libro, sí, pero en mi opinión se ha abusado demasiado de este recurso, hasta el punto de que algunas frases son absurdas: «Eso no ha cambiado: los americani aún seguís podridos de dollari». Las dotes narrativas de este autor tampoco me han gustado mucho, pero claro, acabo de leerme La estrategia del pequinés, una novela negra redonda en todos los sentidos, y en comparación las escenas negras de este libro eran una auténtica caricatura. La historia… bueno, como decía antes, la idea era buena, pero la forma de desarrollarla no me ha gustado y los personajes me han dado un poco igual todos. 

Supongo que es un libro pensado para los verdaderos amantes del cine, pero uno tiene que saber mucho del cine de la década de 1950 (incluidos directores y productores) para que esta historia llegue a calarte. Y, bueno, la historieta de amor de fondo palidece en comparación con los grandes romances de Hollywood, así que ni eso…

En fin, no se puede acertar siempre. Gracias de todas formas a Edición Anticipada por el ejemplar.

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Un extraño en casa

Shari Lapena

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Valoración: ★★★

Un domestic noir para pasar páginas compulsivamente, pero... sin más

Al empezar a escribir esta entrada, estaba pensando que Un extraño en casa quizá sea el primer título que leo de domestic noir: esas novelas de misterio llenas de giros inesperados, pero reducidas al seno del hogar y protagonizadas por gente corriente, en su mayoría esas típicas parejitas felices que parecen tenerlo todo para vivir una vida idílica. Normalmente forman parte de una comunidad placentera que no sospecha que pueda haber problemas hasta que la normalidad salta por los aires… El boom de estos dramas psicológicos bajo la apariencia de una esfera doméstica perfecta comenzó quizá con Perdida y luego con La chica del tren. Más adelante llegó Shari Lapena con La pareja de al lado y también se hizo un hueco entre las «grandes», pese a los miedos iniciales de sus editores de que, para cuando salió al mercado en el 2016, el género ya estuviera saturado. Pero no fue así, el libro se situó entre los más vendidos y el género sigue estando en muy buena forma.

Una vez digerido el éxito, tocaba repetir la fórmula y Lapena lo ha intentado con este libro que traigo hoy, Un extraño en casa, y que, como digo, ha sido mi primer contacto con el género.

El libro empieza con una mujer que huye despavorida de los bajos fondos de una ciudad hasta que, descontrolada, se empotra con el coche contra una farola. A los policías que acuden a la escena no acaba de cuadrarles que una respetable ama de casa de un buen barrio de Nueva York fuera a mil por hora por una de las peores zonas de la ciudad. Encima, se enteran de que su marido acaba de llamar al 911, alarmado porque su mujer parece haber salido de casa a todo correr, dejando la cena a medio hacer y sin llevarse ni siquiera el móvil y el bolso. La mujer se recupera en el hospital de sus heridas, pero no recuerda nada del accidente ni de lo que hacía ella en aquel barrio a aquellas horas: un ataque de amnesia ha borrado todos sus recuerdos de aquel momento.

Y este es el punto de partida de un libro de esos que no puedes soltar, pero que a mí me ha parecido un pelín flojo. ¿Puntos positivos? Que se lee rapidísimo (la letra es grande además) y que es de estos que, si tienes una tarde por delante, te lees de una sentada porque no puedes dejar de pasar páginas para descubrir el siguiente giro de la trama. ¿Puntos negativos? Pues unos cuantos… Me sorprendió lo sencillo que es el estilo de la autora, ¡demasiado! Apenas profundiza en los personajes, apenas detalla nada, continuamente cambia de escenario. El recurso de la amnesia me parece un poco manido y queda algo impostado; a estas alturas recurrir a una amnesia parece una opción facilona y perezosa para darle chicha a una trama que quizá de otro modo no destacaría. La historia es en cierto modo predecible, pero la autora la resuelve en las ultimísimas páginas con un giro que no te ves venir, pero para mal. Normalmente un autor te va dejando semillitas durante la trama y al final atas cabos y dices: «¡Ah! ¡Pues claro!». Pero aquí no, aquí te plantan ese final que a mí me dejó fría como un témpano.

Durante toda la lectura, me dije que este libro es muy comparable a una película de Antena 3, para bien y para mal. Te enganchas y la devoras, y todas giran en torno a familias jovencitas aparentemente felices que viven en sus caserones americanos, pero la narración es muy básica y en cuanto termina la peli ya te has olvidado de ella. Pues este libro es un poco lo mismo. ¿Que puede ser una lectura estupenda para un aeropuerto o para el borde de la piscina? Pues sí. Y quizá también atraiga a la lectura a gente que a priori no es lo que más le interesa, y eso es genial. Pero ya. Por mi blog va a pasar sin pena ni gloria y sin embargo (al contrario que me pasó con el libro de Inés Plana) sí que es un libro que recomendaré porque, para pasar un rato de evasión, cumple su cometido perfectamente. Sin más.

Gracias a Edición Anticipada por el ejemplar.

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Estás sola

Alexandra Oliva

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Valoración: ★★★★

Un libro sobre realities... y sobre cómo a veces pueden acabar muy mal

La primera edición de un reality tipo Supervivientes, con un presupuesto de megaproducción hollywoodiense, ha llevado a doce concursantes a un bosque remoto. Las pruebas son duras y los participantes deben pasar cada vez más tiempo en soledad, recorriendo los bosques para ir completando las pruebas que ha organizado el equipo de producción. Zoo, una de las concursantes más fuertes y lúcidas, va avanzando sola mientras trata de interpretar las pistas que le ha dejado el programa. Sin embargo, llega un momento en que nada parece ir como debería, y cuando se encuentra en apuros nadie acude en su ayuda, tal como estipula el contrato. Pero ella está segura de que la están poniendo a prueba, de que puede optar por abandonar el concurso en cuanto las cosas se pongan demasiado duras, y sigue adelante convencida de que todo lo que ve, incluidos cadáveres, forma parte de un decorado…

Detrás de esta interesante premisa se analiza la mecánica de los realities. ¿Hasta qué punto es cierto todo lo que vemos en la pantalla? ¿Ese concursante es así o se está proyectando una cierta imagen de él, y todo lo que no case con esa imagen no se emite? Me gustó ver plasmado en el papel cómo los productores quitan escenas clave o emiten solo determinados comentarios para aumentar el dramatismo, cómo la edición final cambia totalmente la percepción de una escena, cómo el equipo de producción está cenando y durmiendo en cabañas a unos cientos de metros de los famélicos concursantes… Por otra parte, cuando un concursante estalla o se derrumba, ¿no habrá llegado a ese punto azuzada por los productores?

Este libro me ha gustado mucho, sobre todo por cómo ha perfilado a Zoo, la protagonista, sus miedos y sus motivaciones para entrar en el concurso. Lo valoro más si cabe teniendo en cuenta que es el primero que escribe su joven autora, Alexandra Oliva. La única pega que le veo es los primeros capítulos (en los que por cierto estuve a punto de abandonar), porque la introducción de los diferentes personajes es bastante liosa y poco interesante, pero en torno a la página 70 la trama empieza a cobrar ritmo y ya es imposible de soltar.

Lo recomendaría sobre todo a un público joven interesado en los realities de televisión, aunque si esto último no se cumple no es problema, pues creo que la trama trepidante del libro se puede disfrutar igual.

Gracias a Edición Anticipada por el ejemplar.

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Di mi nombre (El affaire Stark 1)

J. Kenner

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Valoración:

Un libro erótico muy flojito

Me temo que no voy a ser del todo justa con esta reseña, porque, admitámoslo: a mí el romance erótico al uso no me gusta, así que era difícil que Di mi nombre me convenciera. Sin embargo, me animé a leer esta novela cuando la editorial la ofreció en una promoción: al fin y al cabo, no puedo criticar libros de este género si apenas los leo, así que eso es lo que me hizo animarme.

El libro no hay por dónde cogerlo, pero intentaré dar algunas pinceladas para explicar por dónde van los tiros:

Sylvia esconde un pasado que no puede olvidar: a los 14 años vivió repetidamente una experiencia traumática que la marcó de por vida.

Jackson también tiene un pasado oscuro, además de problemas de control (quiere controlar a los demás) y de ira contenida (se lía a dar hostias a la mínima de cambio). Muy edificante.

Ambos vivieron un tórrido fin de semana (sí, DOS DÍAS), pero a Sylvia empezaron a perseguirle los fantasmas del pasado y le rogó a Jackson que se alejara de ella. Hoy, cinco años después (sí, CINCO AÑOS), los dos siguen enganchados el uno al otro, cosa que cuesta bastante de entender, porque ni siquiera queda claro qué es lo que vieron el uno en el otro durante aquel fin de semana.

Hoy Sylvia trabaja para el sector inmobiliario y le han encargado un importantísimo proyecto: crear un complejo vacacional en una isla desierta. Pero se queda sin arquitecto y se le ocurre que solo puede acudir a Jackson, que ahora es un arquitecto de renombre mundial.

Él sigue cabreado por el plantón que le dio Sylvia en el pasado y le dice que vale, que se une al proyecto, pero solo si acepta meterse en su cama. Y ella dice que venga, que el proyecto lo vale todo y que acepto entregarme a ti para que no quede en duda mi compromiso profesional.

La trama se intenta aderezar un poco hacia el final con algo de misterio y un giro en la trama impactante, giro que se ve venir desde la mitad del libro, así que ni impacta ni ayuda a levantar el interés.

Por último, el lenguaje es tremendamente vulgar tirando a lo desagradable. Y no es que me esté poniendo mojigata, porque he leído libros más que subidos de tono. Es solo que este libro resulta chabacano de principio a fin. Las escenas de sexo, demasiadas. Sylvia está fatal, llena de traumas del pasado. Debería buscar terapia y, en lugar de eso, decide que lo que necesita es fornicar como una descosida.

Como digo, el lenguaje resulta muy burdo y me resultaba inevitable imaginarme a los protagonistas como sacados de Mujeres, hombres y viceversa. Este es el momento en que estos dos mendas se conocieron:

Su cara era una combinación de ángulos y sombras, la cara de un guerrero, tan exquisita que podría emocionar a los dioses. Los ojos, por su parte, le brillaban con la dureza del zafiro tallado. Pero le chispeaban cuando sonreía, y el modo en que las comisuras se le arrugaban al hacerlo humanizaba aquellas facciones tan perfectas.

Yo creo que hay un libro de descripciones de personajes de libros eróticos y estas autoras sacan los párrafos de ellos, ¡porque todas siguen los mismos patrones!

En la escena en que se conocen (hace cinco años), están en una especie de reunión profesional, pero ella es una chica acosada por los problemas de su pasado, así que se separa del grupo y se pone a observar el horizonte. Él la ve ahí aislada y se prenda de su aura de misterio. Intercambian siete u ocho frases triviales, y al final él le espeta:

—No me discutas —dijo—. No protestes ni me des excusas. —Me tendió la mano—. Tú te vienes conmigo.

Esta escena me la imaginaba en plan troglodita, con el macho cargando a la hembra a la espalda y soltando unos elocuentes: «Unga, unga».

A ver, un desconocido bajito, regordete y calvo te suelta eso y lo que haces es salir gritando o darle una patada en los huevos. Pero no: como el tipo en cuestión tiene «la cara de un guerrero», te muerdes el labio inferior, te quitas un mechón de pelo del rostro y le tiendes la mano. Vengahombreporfavor.

Sylvia: No pensé. No vacilé. Solo me acerqué a él y me puse de puntillas para arrimarme todavía más. Para poseerlo. Y, sí, para entregarme a él.

Unga.

Jackson: Porque debes saber que, cuando yo quiero algo, o a alguien, lo persigo sin descanso y no me detengo hasta poseerlo por completo. ¿Quieres palabras bonitas y bombones? Los tendrás. ¿Quieres que nos cojamos de la mano y nos besemos con ternura? Me parece bien. Pero yo quiero mucho más, Sylvia, y tienes que saber que voy a acostarme contigo.

Unga.

Jackson: —Muy bien, nena. Separa más las piernas y aparta el tanga. Quiero verte el coño. Quiero ver lo mojada que estás. Quiero ver cómo te metes el dedo. Y quiero ver cómo tu cuerpo se estremece cuando estés a punto de correrte. Pero solo a punto. No vas a correrte hasta que yo esté dentro de ti. Voy a follarte bien, nena. Voy a metértela tan adentro que gritarás mi nombre cuando te corras y vas a gritármelo en la boca.

Recordemos que Jackson empieza siendo un arquitecto de fama mundial, atractivo pero muy centrado en su trabajo y en sus proyectos internacionales. Pero abre la boca y empieza a hablar como un viceverso. Bajada de líbido en tres, dos, uno…

De verdad. Este es el nivel.

En definitiva, no se lo recomendaría a nadie, y menos con la cantidad de libros eróticos o directamente pornográficos de buena calidad que hay en el mercado.

P. D.: Acabo de caer en la cuenta que la portada es un primer plano de una tía mordiéndose el labio inferior. ¡Dioooooooooooos!

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Dile a Marie que la quiero

Jacinto Rey

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Valoración: ★★★★

Una cruda novela en tiempos de guerra donde queda sitio para la ternura

Dile a Marie que la quiero es una novela articulada en torno a la Segunda Guerra Mundial y que gira en torno a una historia de amor, la de Mathilde, una joven aristócrata que vive entre algodones en Berlín, y Erik, un actor judío. Repudiada por su familia por haberse casado con un judío, Mathilde decide abandonar su vida acomodada por amor y ambos emprenden la huida; a partir de ahí, a través de su historia se narra la persecución, las humillaciones y las penurias a la que se vieron sometidos los judíos durante toda la guerra. Con el tiempo nace una hija del matrimonio, Marie, que servirá de hilo conductor del resto de la historia, entretejida con las vidas de otros muchos personajes. Se trata de una novela emocionante, que mantiene al lector en vilo y que no se corta a la hora de relatar las crudezas de la guerra.

Entre los puntos positivos de este libro está la prosa ágil, clara y muy amena de Jacinto Rey; se nota que está muy documentada, pero no abruma al lector con datos, y además explica bien todos los personajes y hechos históricos. Los capítulos son muy breves, con lo que se lee bastante rápido. Por último, la edición de Suma de Letras me ha parecido muy buena; he encontrado el texto prácticamente impecable.

A mí, sin embargo, no ha llegado a convencerme: por un lado la guerra no es mi tema favorito (puesto que no dejo de pensar que todo lo que cuenta la trama pudo haber ocurrido perfectamente y no disfruto mucho durante la lectura). Por otro lado, este es el típico libro en el que «los buenos» sufren prácticamente hasta la última página, y ese tipo de libros cada vez me gustan menos (pero entiendo que son gustos totalmente personales). También le criticaría que algunos giros de la trama no me han parecido nada creíbles, sobre todo a medida que el libro avanza y llegamos al final. Y, por último, el final no me ha gustado nada. Lo dejo ahí para no destriparle la trama a nadie, pero no, me ha dejado un sabor agridulce. Y eso que ya sabemos lo que pasa desde el primer capítulo…

De todas formas, independientemente de mis gustos, creo que es un buen libro que recomendaría a quien le guste leer sobre historia y sobre guerras, pues la pluma ágil de Jacinto Rey hace la lectura muy amena.

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Yo sí que me cuido

Patricia Pérez

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Valoración: ★★★

Recetas sencillas de cosmética natural

Muchos de vosotros recordaréis a Patricia Pérez cuando presentaba El gran juego de la oca allá por 1993 junto a Emilio Aragón. Yo me acuerdo perfectamente de ella porque me parecía muy simpática y apareció muchísimo en la televisión en los años noventa y principios de la década del 2000. Cuando parecía que llevaba un tiempo desaparecida, se recicló haciendo «algunos cursos de nutrición alternativa» (Wikipedia) y sacó a la venta su primer libro, Yo sí que como, que cosechó un gran éxito de ventas y propició la publicación de Yo sí que cocino y, ahora, Yo sí que me cuido.

Este último libro es el que ha caído en mis manos, y en el que Patricia Pérez nos explica cómo realizar productos cosméticos caseros, desde cremas para las manos a contornos de ojos, brillos de labios o lociones para el cabello, con ingredientes cotidianos y explicaciones sencillas y concisas. La sección de recetas va precedida de una breve introducción en la que Patricia explica cómo llegó a escribir libros de nutrición y cosmética, con qué ingredientes básicos debemos contar y cuáles son los ingredientes generales que debemos evitar en los cosméticos por ser potencialmente nocivos para el cuerpo.

Lo cierto es que muchas de las recetas sí requieren acudir a un herbolario a comprar ingredientes que no se encuentran habitualmente en la cocina (como bórax o cera lanette pulcra), pero hay muchas otras bien sencillas, como la que recomienda utilizar una simple patata rallada para combatir las bolsas en los ojos. Estoy segura de que probaré más de una receta porque además ya hace tiempo que me interesa el tema: en concreto quería elaborar un contorno de ojos a base de aceites esenciales porque no acabo de encontrar ninguno que me funcione en la cosmética tradicional y justamente en este libro dan un par de ideas.

El formato del libro es muy agradable, más bien grande, de tapa blanda y con fotos cuidadas y atractivas. Sin embargo, tengo que ponerle dos peros: el primero, que parece que el libro se ha editado de forma un tanto precipitada, porque en una primera lectura he detectado varios errores (como al hablar del aceite de albaricoque, que dice que es «resistente al enraizamiento», por «enranciamiento») o pequeñas erratas. La segunda es que no sé hasta qué punto Patricia Pérez puede ser una autoridad a la hora de hablar de estos temas. En su libro se pueden leer cosas como «He leído una estadística seria que dice que…». Vale que el texto pretende conseguir un tono informal y no presentar al lector un montón de datos científicos confusos, pero una simple nota al pie con la referencia de la estadística contribuiría a darle al libro rigor científico. La sensación que me ha quedado, tanto por lo que cuenta como por el tono cercano que usa, es que la autora podría ser cualquier amiga que ha hecho un cursito de cosmética y nos explica una tarde en una cafetería todo lo que ha aprendido y las recetas con las que ha experimentado. Y es el hecho de que no haya una autoridad seria que respalde todo lo que dice el libro lo que hace que dude un poco a la hora de fiarme de los remedios: ¿de verdad este gel limpiador se va a llevar las impurezas de la piel, o la mezcla no es acertada y los poros me van a quedar peor de lo que estaban? Este es el tipo de dudas que se me plantean.

Como digo, me queda la duda del rigor científico del libro pero, aun así, podría ser una buena introducción al tema por la gran variedad de recetas que plantea y la sencillez de las explicaciones.

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